martes, 26 de mayo de 2009

Vuelvo a estar sola, pero no olvido

He estado pensando toda la noche. Debo de haber dormido unas dos horas. Me duele todo. Por dentro y por fuera, por supuesto. Por fin me atrevo a reconocer -y a escribir- que cometí un error. Fue una equivocación que vi venir desde el principio. Pero me dejé llevar... ¿cómo no hacerlo? Ya no solo mi bichiyo ni mi padre, ahora tambien Princesa!:( Nunca debí haber hecho un hueco en mi vida para Princesa. ¿Qué voy a hacer ahora sin ella? A penas reconozco a la persona que soy después de ella....Hoy sé que ella lo tenía todo planeado. En las últimas semanas estaba cogiendo peso y no parecía afectada por eso. Ella sabía que era el fin. Había luchado contra el sistema y el sistema había vencido. Comenzar a ganar peso no era si no una forma de empezar a decir adiós, a rendirse, a dejarse llevar hasta un fondo sin regreso. Esta mañana he recibido un email, no muy alentador por cierto,escrito con diversos corazncitos, aparentando alegria, en el que he podido leer:

«Yo también te echaré de menos y te llevaré siempre conmigo. No sé a dónde voy pero, por favor, no sientas nunca lástima. (...) Fui feliz aunque muchos no lo entiendan. La vida es sufrimiento y todos tenemos nuestra parte, pero yo no he tenido ni más ni menos que cualquiera. Fui más feliz con 25 kilos, es verdad, y fui inmensamente feliz abrazando mi anorexia cada día. Fue mi forma de vida, yo la elegí. Fue mi iniciativa y, sin ella, por ejemplo, nunca te habría encontrado. (...) Sólo te pido que me recuerdes. Lo escrito siempre estará escrito. Hasta siempre, nena de cerebro privilegiado. Te quiero, chica triste. Princesa».

Junto con la nota, en el email, había un pagina web de un libro con las tapas blancas y las páginas en blanco. Esa es su historia. La historia de Princesa. La que nunca escribió. Pero las palabras que la forman están en mi memoria. Ahora tengo un libro en blanco y una explicación rodeada de corazones de vivos colores.
Tengo todo eso, pero ella no está.

& mi corazon se muere

1 comentario:

. dijo...

Me reconzco mucho en esto que cuentas..realmente a veces parece que caminemos sobre una garra contorsionada por el dolor de una herida de muerte..suerte tenemos de hacer malabarismos, incluso con las peores etapas de nuetra existencia, para ver nacer un nuevo sol con cada mañana..